martes, 7 de junio de 2016

TRÍO MUDO - "VOL I: POEMAS MUSICALIZADOS DE LEOPOLDO MARÍA PANERO, ET ALTER" (AUTOEDITADO, 2016)


"Su chamán, por ejemplo, tenía un ojo en la parte de atrás de la cabeza. Vi el ojo muchas veces, siempre que con su manto de plumas y su cara pintada se daba la vuelta y forzaba ese doloroso órgano inyectado en sangre para mirarme. Durante un período de unos diez años, van sacando poco a poco de su cuenca el ojo izquierdo del niño; estiran milímetro a milímetro los ligamentos del ojo hasta que el globo ocular puede quedar colgado detrás de la oreja izquierda. Entonces lo dejan ahí, envuelto en una piel de plátano constantemente lubricadada que está atada a su cabeza como una cuerda." PARADISE MOTEL (ERIC McCORMACK).

A finales de los ochenta Málaga hervía musicalmente. Quemada bajo el son de un soplete de creatividad, una ciudad que es un setenta por ciento agua y un treinta por ciento incultura veía removidos sus cimientos más underground con un plantel de músicos de una especie de Nueva Ola biliosa e inquieta, reflejo de muchas historias que se estaban viviendo en sitios como Londres, Berlín o Inglaterra. 

713ºAMOR (Carlos "Desastre", Antonio "Acien" y Emilio Salvatierra) son parte de una leyenda mitad escrita (oída), mitad tradición oral que dejaron un legado que todavía sigue expandiéndose. Noise Rock, poesía surrealista de tintes Lo-Fi y una cruda energía insana que haría eyacular al mismo JODOROWSKY.

El brutal triángulo que se establece entre Madrid, Málaga y País Vasco forma parte de uno de los periodos más fructíferos y originales de la música en este país e invito a todos los profanos a que vayan tirando del retorcido hilo que cose nuestra Arqueología sonora nacional (y cuando estén preparados, reto a que lo conviertan en un cuadrado o un pentágono que pase por México). Se mezclan nombres a placer y los horizontes se difuminan... desde CORCOBADO a VÍRGENES ADOLESCENTES, pasando como digo por los norteños AKAUZAZTE o el imprescindible sello discográfico TRIQUINOISE.

Retazos de una historia mal contada que pide a gritos ser relatada por sus protagonistas. Quizás esta Segunda Ola o lo que sea pueda dar el impulso necesario. ¿Una Segunda Ola de qué; acaso estoy desvariando?... Existe un caldo de cultivo idóneo para plantar semillas; un caldo compuesto por cosas aparentemente tan dispares como el tributo a CARLOS DESASTRE en EL MUELLE RECORDS, el imprescindible DESTROZANDO A MAR OTRA VEZ o la publicación del nuevo trabajo de AKAUZAZTE (quienes por cierto publicaron AZALBERRITAN en COMPAÑÍA DE SUEÑOS ILIMITADA).

La escisión de 713ºAMOR da como resultado TRÍO MUDO allá por 1994 (mientras Carlos Desastre forma DESPUÉS DE NUNCA). Es pues periodo de permutaciones, experimentos y conciertos en antros como el PUB ITACAAntonio Acién (guitarra), Juan Baca (bajo) y Emilio Salvatierra (batería) inician en proyecto y un año mas tarde Damián Fernández sustituye a Salvatierra a la batería quedando constituido como power trío instrumental hasta 1997. Luego, el silencio y el mutismo.


Siguiendo con esta extraña historia, 2015 trae la reformación de TRÍO MUDO en su primigenia esencia, que era la de musicalizar poemas del oscuro poeta y ensayista LEOPOLDO MARÍA PANERO, junto con otros poemas de CORCOBADO o JOSE MANUEL HIDALGO. Esta vez la formación es un dúo con Antonio Acién (guitarra y voz) y Damián Fernández (batería y percusión) ofreciéndonos su particular tributo y sacrificio a una figura tan controvertida y maldita como la de PANERO, poeta vanguardista cuyo coqueteo con las drogas lo llevaría a la reclusión permanente en un psiquiátrico; una vida y obra apasionantes de obligado rescate para todo aquel que busque lo apócrifo en las letras hispanas.

Más de 40 poemas musicalizados en cuatro volúmenes de los que ahora se publica la primera entrega en un precioso digipack dvd de cartón limitado a 99 copias, con libreto que incluye los poemas y portada en relieve con grabado de Goya (cada volumen llevará un grabado distinto). Diseño a cargo de Manolo Luque y grabación en febrero de 2016 en Hollers Analog Studio de Málaga. Mezclado, producido y masterizado por Máximo R. Bandera y Trío Mudo hasta el 5 de marzo, en el segundo aniversario de la muerte de Leopoldo María Panero.

Reseñar algo como esto es arriesgado y quizás no se acerque a la concepción de la propia banda sobre su trabajo, pero nunca he tenido miedo de soltar locuras y poner las falanges en modo "automático"; así pues, tengo que afirmar que lo que han hecho TRÍO MUDO en este primer volumen de su serie es auténtico GUANO ESPIRITUAL. Un SOMA psicotrópico para el alma y un sustrato en el que perderte en tí mismo. 


Una energía corrupta de Lo-Fi surrealista y ácido tocado por un par de músicos en estado de gracia que han logrado una auténtica eventración catártica en mi ser. Basta escuchar el entrecortado inicio de "Proyecto de un beso" para sentir de qué forma música y letra se han aliado para tocarnos los intersticios de la psique. La guitarra de Acién se despliega en abanico, llenando espacios y ejecutando una letanía de Noise (y qué coño, con base costumbrista y ecos flamencos) sobre la que cabalga la versatilidad de Damián a la batería, que construye una poderosa base llena de detalles y donde cada golpe está en su maldito sitio. Sexualmente inversa, violentamente llena de amor, es quizás el mejor inicio de un álbum que he escuchado en mucho tiempo.

Hay minimalismo en algún sentido por lo parco de la instrumentación (guitarra y batería), pero tan rico y lleno de matices que son necesarias varias escuchas para descubrir las sorpresas (contradicción quizás?). La entonación de Acién es propicia para los poemas musicalizados, tanto en los más recitados que rozan el Spoken Word como los más cantados a lo "El Lamento del vampiro". Aires incluso de copla, rumba agria y ruidismo latino con unos cascabeles y percusiones de Damián que ponen los vellos de punta por el aire de solemnidad que le da al tema. 

"Entre dos rieles" toca eso que llaman el alternative rock y que yo no tengo ni puta idea de lo que es. Maravilloso poema de Corcobado, surrealista a más no poder y lleno de desenfreno puramente rock, mientras que en "Trovador fui, no sé quién soy" es casi imposible quitarse a 713ºAMOR de la cabeza, fundamentalmente por esa forma tan particular de convertir poesía (nuevamente Panero) en algo arrastrado y perturbador (Tuve la voz, trovador fui / hoy ya cantar no sé / trovador, no sé hoy quién soy / y en la noche oigo a un fantasma / a los muertos recitar mis versos). 


Campan a placer cosas tan dispares como el indie rock, Sonic YouthNacho Vegas, Manta Ray o Nick Cave en la Corcobadiense "Lluvia" o el existencialismo y oda a la culpa de Panero en "Canción", donde nuevamente TRÍO MUDO me deja con la boca abierta al conseguir tal profundidad de sonido con sólo dos instrumentos.  

Bizarro como la España Negra reflejada en los grabados de Goya resulta el cacofónico ambiente de "El circo", siniestramente perversa con esos redobles de batería (que parecen anunciar el fin de nuestras vidas) y purulentamente embriagada de Garage Rock en unas guitarras afinadas en modo séptico, continuándose la infección en el bestial inicio instrumental de "Secretos", asfixiante hard rock embebido de psicodelia gruesa y ácima que no eclosiona vocalmente hasta los tres minutos y medio. Por cierto, prestad atención a la forma en que estos dos musicazos terminan el tema; casi un diálogo íntimo...

La copla negra de "Tengo miedo" (J.Solano y R.León) pone el colofón a esta primera entrega con Acién ejecutando a la perfección una historia de desamores, sentimientos a flor de piel y en resumen, todos esos ingredientes de un género tan denostado y lo que es principal, estableciendo esa particular visión surrealista de TRÍO MUDO, a caballo entre un BUÑUEL capado por antidepresivos y la poderosa fantasía insana de Francisco de Goya, entroncado perfectamente con un Panero brutalmente visceral, opresivo e incómodo. Un diez.

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https://triomudo.bandcamp.com/releases

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